Esa sensación acelerada y en tensión tras un café de más no es imaginaria. Hay una razón química real detrás.
Por qué la cafeína se siente como ansiedad
La cafeína bloquea la adenosina, la sustancia calmante que señala el descanso, y desencadena una liberación de adrenalina. El resultado, un ritmo cardíaco más rápido, un pecho más apretado e inquietud, es casi idéntico a la respuesta de ansiedad del cuerpo. Por eso tu cerebro puede interpretarlo exactamente así.
La dosis y la sensibilidad importan
La mayoría tolera hasta 400 mg al día sin problema, pero las personas propensas a la ansiedad suelen ser mucho más sensibles. Para ellas, incluso 200 mg pueden desatar síntomas. Tus genes, sobre todo el gen CYP1A2, deciden cuán rápido eliminas la cafeína y cuánto dura el nerviosismo.
- Corazón acelerado o palpitante, inquietud, nerviosismo
- Problemas para dormir, que a su vez empeoran la ansiedad al día siguiente
- Un bajón a media tarde que tienta a otra taza y alimenta el ciclo